Actualizado: 12 de marzo de 2008, 16:31 EDT

¿Última llamada?

Si las cosas no cambian, Jon Gruden y Mike Shanahan podrían no seguir en sus equipos

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Rafael Zamorano Por Rafael Zamorano
ESPNdeportes.com
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MÉXICO -- De los 32 entrenadores en jefe de la NFL, sólo Bill Belichick de los New England Patriots y Mike Shanahan de Denver poseen más de un anillo de Super Bowl en su actual cargo. Tony Dungy de Indianapolis y Mike Holmgren de Seattle posee uno cada quién como entrenadores en jefe, pero ambos han anunciado que no regresarán para la campaña del 2009 y tanto Colts como Seahawks tienen a sus herederos en puerta.

Michael Clayton
WireimageClayton ha sido una decepción de primera ronda colegial
Fuera de ellos, sólo Jon Gruden en Tampa Bay y Tom Coughlin en New York saben los que es ser campeones como entrenadores en jefe.

Los Giants acaban de otorgar una extensión contractual por cuatro años y más de 5 millones de dólares anuales a Coughlin, y fuera de que las investigaciones del asunto 'Spygate' revelen algo inusualmente escandaloso, puede considerarse que Belichick tiene su trabajo seguro pasando el 2008.

No puede, ni debe, decirse lo mismo de Shanahan y Gruden.

Los Broncos de Shanahan fueron fuertes contendientes en la AFC durante la segunda mitad de la década pasada y principios de la presente gracias a poderosos ataques terrestres comandados por corredores muy hábiles como Terrell Davis, Olandis Gary, Clinton Portis, Mike Anderson y Reuben Droughns, y líneas ofensivas increíblemente ágiles.

Los Buccaneers se hicieron competitivos bajo la tutela de Dungy y lo ganaron todo bajo Gruden gracias a una defensiva oportunista y una controlada ofensiva de pases cortos.

Aunque ambos cuadros intentan seguir aplicando las recetas que les dieron éxito hace algunos años, no logran conseguir el mismo nivel de competitividad o constancia que los hicieron contendientes.

Si bien es cierto que la gran mayoría de los jugadores clave en el éxito pasado de estos cuadros ya no están más con estos equipos (Davis, Portis, Shannon Sharpe, Al Wilson, etc., con Denver; Warren Sapp, John Lynch, Brad Johnson, Keenan McCardell, Keyshawn Johnson, etc., con Tampa Bay) ya sea por que se mudaron a otros equipos o no están más en la liga, la falta de competitividad de estos cuadros va más allá de una simple falta de talento en la renovación de personal.

Tanto Broncos como Bucs cuentan con talento joven en muchas de sus líneas y liderazgo veterano en los vestidores.

Ambos equipos cuentan con directivas que han mostrado una paciencia superior a lo que normalmente se considera el promedio de la liga.

Entonces, ¿qué falla?

Sería ingenuo suponer que la respuesta es sencilla, pero en el caso de ambos cuadros, hay algunos factores comunes:

  • Éxodo de asistentes de primer nivel. La mayor fortaleza de los Broncos durante sus años de dominio fue, sin dudas, su ofensiva. Gary Kubiak, ex coordinador ofensivo de los Broncos, probablemente conocía más a fondo la variante de la Ofensiva de la Costa Oeste de Shanahan que el propio Shanahan, mientras que el arquitecto del sistema de ataque terrestre basado en el bloqueo por zonas fue Alex Gibbs. Ahora Kubiak es el entrenador en jefe de los Houston Texans, y tras un paso por los Atlanta Falcons, Gibbs se le unirá para la temporada del 2008. No es coincidencia que desde que estos dos asistentes salieron del cuerpo técnico de Shanahan, la ofensiva de los Broncos ha dejado de ser la potencia que alguna vez fue.

    Lo mismo puede decirse sobre los Buccaneers al otro lado del balón. Herederos de una rica tradición defensiva que dejó como legado Dungy, los Bucs de la era Gruden han visto a ex asistentes claves como Mike Tomlin y Rod Marinelli convertirse en entrenadores en jefe en otros equipos (Tomlin en Pittsburgh y Marinelli en Detroit), al tiempo que la defensiva, aunque sigue siendo en términos generales aceptable, ha dejado de ser de élite.

  • Renovación de la plantilla a través de la agencia libre. Tanto Broncos como Bucs, han querido depender en últimos años de la agencia libre, antes que del draft, para llenar los huecos que se van formando.

    Maurice Clarett
    WireImageClarett resultó un rotundo fracaso en Denver
    Esta táctica suele funcionar para equipos que están a sólo uno o dos jugadores importantes para volver a estar en la cima, pero Denver y Tampa están más lejos de la competitividad de lo que quisieran aceptar.

    La contratación de jugadores tan veteranos como Lynch y Sam Adams por los Broncos, o Garcia y Jeremiah Trotter por los Bucs, a la larga resulta contraproducente. Quizás gracias a Garcia, los Bucs ganaron dos o tres juegos más de los que hubieran ganado sin él en el 2007, pero pese a coronarse en la mediocre NFC Sur y colarse a playoffs, difícilmente podían ser considerados contendientes al título, y a final de cuentas, ese debe ser el único objetivo. En cambio, la presencia de Garcia en la alineación impide el potencial desarrollo de un mariscal de campo joven que pueda estar al frente de la ofensiva por varios años en el futuro.

    En esencia, lo que ocurre con este tipo de contrataciones cuando son desmedidas, es crear una brecha generacional importante dentro de la plantilla, y se conforman equipos con un número grande de jugadores mayores a los 30 años, y un número considerable de jugadores jóvenes adquiridos en el draft sin mucha experiencia real sobre el emparrillado.

  • Pocos jugadores de alto impacto vía draft. Los dos receptores titulares de los Buccaneers son Joey Galloway y Ike Hilliard, ambos mayores a los 31 años de edad. ¿La razón? Desde el 2002, Tampa Bay ha invertido tres selecciones colegiales de primer día --incluyendo una de primera ronda-- en receptores abiertos (Marquise Walker, Michael Clayton y Maurice Stovall) y ninguno de ellos ha tenido impacto ofensivo de consideración.

    De hecho, fuera de Carnell 'Cadillac' Williams, y si acaso el apoyador Barrett Ruud, es difícil encontrar en la plantilla de los Bucs jugadores de impacto conseguidos vía draft en la presente década.

    Lo mismo sucede en Denver, donde desde el 2003, los únicos jugadores de impacto real en la plantilla son el apoyador D.J. Williams (2004), el mariscal de campo Jay Cutler, el receptor abierto Brandon Marshall y el ala defensiva Elvis Dumervil (2006) han desquitado su sueldo.

    Son demasiadas selecciones colegiales a través de los años desperdiciadas en jugadores de rol para ambas escuadras.

    Es injusto pensar que los responsables de los problemas de estos dos clubes sean solamente Shanahan y Gruden, respectivamente, pero no hay duda de que son los primeros a quienes debemos voltear a mirar.

    Quizás sea hora de que los Broncos empiecen a buscar linieros ofensivos más grandes, o de que vuelvan a invertir una selección alta del draft en un corredor.

    Quizás sea hora de que los Buccaneers alcen la mirada al futuro y recluten a un mariscal de campo joven en una ronda alta, desarrollarlo, e implementar otro tipo de variante ofensiva que no sea su tradicional Ofensiva de la Costa Oeste. Cualquiera intuye que la reciente contratación de Brian Griese no ayudará mucho en este rubro.

    En otras palabras, quizás es hora de que Shanahan y Gruden implementen nuevos paradigmas en el modo en que manejan a sus respectivos clubes.

    Gruden recibió recientemente una extensión contractual, pero eso no impidió a Billick ser despedido en Baltimore, y Dungy fue cesado en Tampa tras una temporada de playoffs.

    En Denver, por su lado, es impensable que el equipo de béisbol (los Colorado Rockies) sea más exitoso que el de fútbol americano. Eso constituye una especie de atentado en contra de la identidad deportiva de esa ciudad.

    Se dice que no puede hacerse siempre lo mismo, y esperar resultados diferentes. Resultados diferentes a los conseguidos en los últimos años es exactamente lo que necesitan Shanahan y Gruden, y si no cambian el modo de hacer las cosas, el 2008 podría ser su última temporada al frente de Broncos y Bucs, respectivamente, pese a las glorias obtenidas en el pasado.


    Rafael Zamorano es colaborador del sitio KFFL.com desde principios del 2006, y sus notas han aparecido tanto en revistas impresas en los Estados Unidos (Fantasy League Football), como en algunos de los sitios de internet más reconocidos (Yahoo!Sports y The Sporting News, entre otros). Adicionalmente, fue colaborador del sitio SportsNet.com.mx. Desde 2007 es editor y columnista de NFL para ESPNdeportes.com. Consulta su archivo de columnas.