Intimidades de la gira
BUENOS AIRES -- Alfio Basile vuelve a encarar cuatro años después una gira que, desde su punto de partida, es productiva. El hecho de poder compartir hasta el mismo vuelo con el equipo le brindará la posibilidad de confirmar que este plantel es otro. Y no apunto a los que se fueron y a los que llegaron.
Hugo Ibarra fue el que aportó el mate (Fotobaires.com)
El ánimo, en especial de Coco, es positivo. Los jugadores parecen haber dejado atrás aquellas diferencias que desestabilizaron públicamente al grupo. Como si estos partidos los vayan a aprovechar para literalmente levantar vuelo en todo sentido.
Ajústense los cinturones porque pese a las buenas intenciones en el viaje se vieron algunos enfrentamientos. A no temer, porque fueron obligados por la distribución de las butacas del avión. Imagínense como si el plantel hubiera volado sentado en una redacción dividida por boxes.
Abbondanzieri de espaldas a la ruta del avión dialogaba cara a cara con Palermo, al igual que Morel y Cáceres o Basile y el Panadero Díaz, por citar ejemplos. Antes de que el avión inicie su despegue algunos llegaron a vaticinar una que otra descompostura que finalmente no sucedió.
La permancias dentro de la nave más de una hora en San Pablo, obligó a Hugo Ibarra (el último pasajero) a desembolsar el mate y compartirlo con el grupo, hasta que apareció Pablo Mouche con un paquete de galletitas y completó la mateada.
Dos mujeres con tono portugués le preguntaron a Jonathan Philippe si ellos pertenecían al plantel de primera "del Boca...". Ante la respuesta positiva las garotas rogaron por una foto con Jony teniendo a centímetros a Palermo, por ejemplo. En medio de las risas cómplices el delantero accedió gentilmente. Pare ellas lo importante es haberse fotografeado junto con un jugador de Boca no con quién...
Ya en la escala de dos horas en Londres las miradas y los autógrafos se disiparon. En Europa la gente parece vivir en su mundo. Está vez los fanáticos eran los propios jugadores quienes comenzaron a usar sus cámaras de fotos a la espera de conectar con otro vuelo.
El objetivo de las lentes apuntaba a los llamativos autos deportivos que se lucían en exposición en la terminal 5 de Heathrow. La puntualidad europea no retrasó ninguno de los planes y tras 19 horas en el aire finalmente Boca pisó Alemania.
El calor y la ansiedad del presidente de Boca, Jorge Ameal, por encontrar en la cinta su valija se robaron la atención del grupo. Duró varios minutos hasta que como si hubiera sido olvidada apareció y cuando ya todos tuvieron sus pertenencias se subieron a un ómnibus con el escudo y el nombre del club... qué tal. La gira que además de Alemania incluirá Austria y Grecia había comenzado oficialmente.
Comencé a mirar hacia mis costados en busca de las costumbres de la sociedad alemana. La pulcritud, la limpieza y la paz que trasmite la ciudad me confirmó que estaba en el país teutón. ¿Si dudé?. Sí, los hice. Llegué a pensar que habíamos aterrizado en Turquía o en algún país similar. Por las calles, en el hotel, en los comercios, en todos lados, los musulmanes se hacían notar. En especial sus mujeres vestidas con la tradicional burka (un voluminoso velo que cubre todo el cuerpo dejando sólo una pequeña apertura para poder ver y respirar).
Actualmente en Alemania viven más de 3 millones de musulmanes. Un efecto que comenzó a migrar desde Inglaterra convirtiendo a Europa en la original Eurabia. El mundo esta cambiando y con ello su sociedad. Así como lo debió hacer Coco Basile al pisar este país.
Acostumbrado a nombrar a sus jugadores "players", Basile debió aquí cambiar por "spieler".
El cansador viaje los durmió en una siesta reparadora que los alistó para el primer entrenamiento vespertino al que se sumó Riquelme.
Román les dió la bienvenida en el hotel porque había adelantado su viaje por temas personales a solucionar en España.
Pero no sólo JR les dio la bienvenida. Boca se encontró con el Manchester United en su mismo hotel hasta que se enteraron que también se sumará Milan. Los uniformes de entrenamiento azules y rojos comenzaron a mezclarse en el lobby o en los ascensores.
A tal punto que Abbondanzieri coincidió en el elevador con Berbatov y se animó con un amable "Hello..."
Pero lo más simpático sucedió mientras entrevistaba a Leandro Díaz. Entre respuesta y respuesta noté que su mirada se dispersaba hacia su izquierda y no era para menos.
"Mirá, allá está Park, Ferguson, Giggs... Ese es Van der Sar...", exclamaba con admiración hasta que su pregunta lo bajó a la tierra: "...Cuando los de Manchester se cruzan con nosotros, ¿se avisarán entre ellos, uy... mirá... allá esta Leo Díaz... y allá Fabián Monzón..?"
Qué mejor cierre que las propias palabras del mediocampista que en una de esas soñó con que Rooney se le acerque para pedirle un autógrafo...