ROSTOV ON DON -- Argentina agoniza. 0-3, escribió con impecable caligrafía Croacia en su Acta de Defunción anticipada. ¿Causal de muerte? "No aparece Lionel Messi".

No se lee, por ningún lado, tras la preventiva autopsia, el acuse incriminatorio de los otros 22. Ni del cuerpo técnico. Curioso: resulta que Argentina fenece de su único anticuerpo visible contra el cáncer.

Jorge Sampaoli se burla: "Aún hay esperanza", dice, bajo el frugal horizonte de combinaciones piadosas. ¿Cuándo Argentina necesitó de voluble caridad?

"Lionel Messi está deprimido", se filtró antes del Apocalipsis ante Croacia. Irónico que mientras 7 mil millones de personas encuentran el Mundial como el mejor antidepresivo, la presunta divinidad de Rusia 2018, se deprima porque debe ser su protagonista.

Lionel Messi falla el penalti ante Islandia. Las imágenes relatan abandono. No hay palabras solidarias de parte de sus diez cortesanos. El capitán se ha quedado sin barco... y sin tripulación.

La señora madre de Messi implora que le quiten de sus hombros el tonelaje emocional de 30 millones de argentinos... y de un centenar de millones de fans madridistas que le clavan agujas a su muñeco vudú.

Y al hombre que renunció una vez a la albiceleste, la etiqueta de "Pecho Frío" se le tatúa como indeleble código de barras. Un hincha despliega una rústica manta: "Prefiero perder contigo que vivir sin ti". El adulterio de la catástrofe.

Y la crueldad tiene un recurso. Y un nombre: Cristiano Ronaldo. El aspirante a otro Balón de Oro enfila la proa de Portugal, porque su Némesis, es, también, el Némesis de Argentina.

Médicos, y hasta el dentista de Messi, buscan actas absolutorias con diagnósticos neurológicos en este tipo con el instinto de guerra mejor desarrollado del universo. Messi no razona, no piensa, inventa.

Pero lo hace sólo en la comodidad uterina del Barcelona, donde se convierte en el justiciero feliz. Ahí, el Flautista se inventa su propio Hamelín.

¿Con Argentina? Ahí, le piden que sea el masculinamente serio Leónidas, que hace de matar y morir, un placer clandestinamente burocrático, cuando lo suyo, lo del otro Leo, Messi, es jugar ligero, vivir ligero, como el futbol debe ser para él. Un lúdico Dragon Ball sin patrioterismos a cuestas.

Los hinchas lloriquean: "Dejamos a nuestros hijos, nuestras familias (en Argentina) y (la albiceleste) no nos da nada". ¿Cuándo pasó a ser un equipo de futbol más importante que un hijo? Baratija de chantaje. Lionel dejó a Messi en Barcelona, y no gime, aún, por él.

Cierto: ha habido genios que definieron campeonatos del mundo rodeados de jugadores menos calificados que acompañan a Messi: Pelé, Maradona, y agreguemos hasta el Garrincha en Chile 62.

Queda claro: no todos los Titanic se hicieron para todos los lomos, para todas las espaldas. Los guerreros se reclutan, los almirantes son predestinados. Lionel no es de ellos.

A esperar si los tahúres del juego en Rusia 2018 rescatan esa mariposa ilusionada de Sampaoli en medio del tsunami, esa llamada de "no todo está perdido".

Si no, afortunadamente para el futbol, el Mario Bros del futbol regresará a la estepa privilegiada de la Liga de España, donde lo aguardan el Logroñés, el Alcorcón, el Eibar, y acaso sólo deberá apretar los dientes, por 90 minutos, por 90 suspiros, ante las incursiones de los equipos de Madrid.

Volverá entonces a la comodidad del ermitaño en el Paraíso. Lionel Messi se despojará de la ostentosa armadura albiceleste y se pondrá las ligeras galas del recreo: pijama y pantuflas azulgranas.

Para él, ya debería entenderse, su vida es la libertad del futbol, pero el futbol no es la esclavitud de su vida.

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MOSCÚ -- Puede ser una tertulia desenfrenada de los promotores. O puede ser un desenfrenado glamour por reclutar a los verdugos de Alemania.

O, claro, puede ser, que ver a Alemania vencida, alcanzó para colocar en el aparador de los colosos a los jugadores mexicanos.

1.- Guillermo Ochoa al Nápoles. Pepe Reyna iría al Milan, porque Donnaruma empaca. Y el arquero mexicano, con nueve atajadas con insinuación de gol, dejó como eunucos a los alemanes.

2.- Héctor Herrera al Real Madrid, según Sancadilla. ¿En qué se basa esta versión que hace cosquillas al más adusto? El Zorrillo fue dirigido por Lopetegui en el Porto, y jugó al lado de Casemiro. Luka Modric tiene ofertas del futbol inglés.

3.- Chucky Lozano a la Juve o al Barcelona, cuchichean en la desesperación de inquietar el mercado europeo, mientras el PSV Eindhoven saca el ábaco de cálculos estratosféricos.

4.- Miguel Layún al Milan. Aseguran medios en Italia que si el Sevilla, en el que no ha tenido continuidad el versátil mexicano, entonces el club italiano soltaría los dineros.

Sería muy fácil recurrir a esa expresión tan viral de Javier Hernández en charla con David Faitelson: "Hay que soñar cosas chingonas... ¿por qué no?".

A final de cuentas en esa constelación etérea que reclama Chicharito, encaja perfectamente la percepción de la victoria de México sobre Alemania en el debut de ambos en esta Copa del Mundo Rusia 2018.

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AP ImagesGuillermo Ochoa subió sus acciones en Europa con el triunfo de México sobre Alemania

¿Bastaron 45 minutos de control mexicano y descontrol alemán, en una pureza futbolística que salvo la patada de Chucky a Kroos, pudo haber sido un juego de la Liga del Vaticano, donde el balón y el futbol fueron prioridad?

¿Bastaron esos 45 minutos para que Lozano, Herrera y Layún multiplicaran bonos e interés en el complicadísimo mercado europeo?

¿Y bastaron esos segundos 45 minutos de resistencia espartana con cabriolas dramáticas de Guillermo Ochoa para que se reinstale en esa admiración que ya despertó en Brasil 2014?

Lo sabe usted, y lo hemos insistido: un hábil representante de jugadores aprovecha jornadas apoteósicas como estas del Tri ante Alemania para repartir volantes cibernéticos a través de WhatsApp, con el agregado de imágenes y videos consumibles al instante, para tratar de conseguir un mejor contrato para su representado, y un bono poderoso para su propio fondo de retiro.

Sin embargo, es también inobjetable que el rendimiento de Héctor Herrera fue sobresaliente, y precisamente ante la mejor media cancha del futbol mundial, y en una posición además que terminó siendo un híbrido entre la que no le gusta y la que lo obsesiona.

Por eso, a pesar de que el enjambre de rumores involucra a equipos importantes de las ligas importantes, y que parecen buscapiés descabellados, tal vez, en este escenario de incredulidades, el único cuerdo de todos sea Chicharito y esa frase expresada de manera tan melodramática: "Hay que soñar cosas chingonas".

Sí, es cierto, el riesgo, es que el despertar puede ser aún más cruento.

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Las Viudas de Luzhniki...

FECHA
20/06
2018
por Rafael Ramos Villagrana

MOSCÚ -- Un ejercicio conjunto. Porque Usted fue parte del genocidio neuronal antes del México 1-0 Alemania.

Hagamos un recuento de Las Viudas de Luzhnikí. Murieron en la cancha sin haber llegado siquiera a Moscú.

Viñeta Rafa Ramos

¿Los recuerda? 'Gallito' Vázquez, Rodolfo Pizarro, Elías Hernández, Jesús Molina, Oswaldo Alanís, y por las preferencias de Osorio, hasta los mismos Diego Reyes y Néstor Araujo.

Tras jornadas exhaustivas de desgarramiento de vestiduras, hoy son apenas unas cruces en el camino de la selección mexicana hacia el Mundial Rusia 2018.

¿Hicieron falta? ¿Hacen falta? ¿Harán falta? Seguramente quedarán reminiscencias de supuesta injusticia en los aficionados de los equipos involucrados. Porque, evidentemente, calidad hay en todos ellos.

A falta de algunas de esas piezas, Juan Carlos Osorio decidió cambiar el rompecabezas. Y las grandes ausencias desencadenaron en eficientes presencias.

Había un reclamo incisivo por la ausencia de un mediocampista de contención, especialmente porque de manera generalizada la inamovible presencia de Diego Reyes generaba ansiedad. Sus apariciones con el Tri han ido ligadas a la angustia galopante.

Más allá del oficio de jugadores como 'Gallito' Vázquez, Jesús Molina, e incluso el descollaste y manoseado Jonathan González, Diego Reyes ha venido acumulando actuaciones deficitarias con el Tri.

Sin embargo, curiosamente, Osorio consiguió algo que no pudo el mismo Miguel Herrera, quien claudicó con Héctor Herrera para tratar de convencerlo de que respondiera como medio de contención.

Osorio logró reclutar a Herrera en esa posición, y el armado, complementado con Layún, Guardado, más el aporte generoso de Vela, terminó por apaciguar a una de las aparentes histerias en la contemplación del equipo convocado por Osorio.

Cierto: Alemania fue apenas el primer examen. Haberlo aprobado de manera sobresaliente seguramente hasta propagó amnesia en el reclamo de las convocatorias de los Hernández, los Vázquez, los Pizarros, los Molinas, etcétera.

Getty ImagesRodolfo Pizarro es parte de ese grupo de figuras que quedó por el camino hacia Rusia

Cierto: con dos juegos por delante, aún hay que esperar los riesgos de juegos intensos, rudos, bajo el estilo de Corea del Sur y Suecia, y más allá de eventuales lastimaduras, los mismos roces pueden generar tarjetas amarillas.

Y ciertamente, más allá del contexto en ese descontento del descarte hecho por el entrenador, lo cierto es que todos esos futbolistas tienen y tendrán cualidades sobresalientes y con el derecho para haber sido tomados en cuenta.

Sin embargo, las declaraciones del entrenador posteriores a la victoria sobre Alemania, reflejan, o permiten sospechar que si algunos de esos futbolistas, no en los casos de Reyes y Araujo, quedaron fuera, se debió a que no respetaban ese máximo de Osorio, de preferir a los que "tienen más hambre de gloria que hambre de éxito financiero".

Y la disciplina puntual de lo que se debe hacer en la cancha, aún contra el paladar del mismo futbolista, se confirma en los casos de Herrera y de Vela.

Entonces algunas de Las Viudas de Luzhniki, tal vez, también, aprendieron una lección a la distancia.

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Viñeta Rafa Ramos
MOSCÚ -- La FIFA se frota las manos. México se muerde las uñas. El grito de "eeeeeeh...", serpenteó en el Estadio Luzhnikí de Moscú.

Es hoy un punto de conflicto entre FIFA y el Comité Organizador de Rusia 2018. Los tiempos de alegatos y explicaciones caducaron.

México quedó afónico en la mesa de apelaciones, ante el tribunal, mientras en la tribuna el canto sigue siendo poderoso.

Y ocurrió en el Luzhnikí como una urgente terapia colectiva. No fue inmediato. Fue catártico. Perdió su usanza folklórica para convertirse en un acto de sanación.

Fue, en su momento, afianzarse a un recurso para columpiar su angustia, porque en la cancha México mandaba, pero no consumaba ahí, en el marcador, esa esclavitud sobre Alemania.

Getty Images

Hoy, la FMF tiene un nuevo y poderoso recurso para tratar de concientizar a algo irrazonable, como es la turba, que sólo necesita una voz, o dos, o tres, para hacer del tendido un orfeón.

Es evidente que México goza de cierta inmunidad. La muchedumbre itinerante que, cantaría Guadalupe Trigo, "viste la noche de charro y se pone al cantarle al amor", en este Moscú, en el que las rusas se convierten ya en activistas de la mexicana alegría, ha llegado cargado de rublos que desperdiga en los negocios con singular despilfarro.

Pero, la FMF tiene en sus manos la posibilidad de una nueva campaña: el triunfo de México sobre Alemania. Las hazañas, las proezas, tienen esa liquidez anímica que puede comprar voluntades.

Por primera vez, la selección mexicana ha rebasado las expectativas, tan efímeras como puedan ser, de sus propios seguidores.

Hoy, el Tri, es dueño de la impulsividad de su afición. Vamos, en términos del mismo Juan Carlos Osorio, hoy el Tri puede ser el Freud del cerebro reptiliano de sus seguidores.

Y si México, su selección, pudo con Alemania, ¿acaso no pueden ellos con la explosión tan aburrida, como ofensiva de su alarido, que la FIFA considera homofóbico, especial e irónicamente en uno de los países más homofóbicos del mundo?

Cierto, suena a chantaje, aunque en la legitimidad del trueque emocional: "yo puedo, tú puedes; yo debo, tú debes; yo quiero... ¿tú quieres?".

Bajo ese escenario, en ese momentum especial de veneración a sus jugadores, ellos mismos pueden ser quienes retomen la moneda de canje.

Ciertamente, la FIFA y el Comité Organizador están acercando a una situación extrema. Las multas no dañan a nadie. La FMF es una de las federaciones más ricas del mundo por esos 130 millones de feligreses cautivos dispuestos a depositar su óbolo en el cepo.

Cierto: parece difícil pensar que la FIFA y el Comité Organizador Rusia 2018 se atrevieran a una sanción deportiva contra México. Primero debería llegar la amonestación, la amenaza, pero parece que están siendo orillados a ello.

Por eso, en este instante en el que tiene a los mejores oradores, los Demóstenes de la gloria oportunista, el mensaje de los jugadores puede ser mejor escuchado que nunca.

Esa, la promesa flotante, intangible del Quinto Partido, es la mejor moneda para comprar voluntades...

Y si estoy equivocado, venga, aguanto el grito... el que sea...

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MOSCÚ -- La frase se deslizó al anonimato entre el confeti triunfalista. Juan Carlos Osorio la filtró con pliegues heridos en la voz durante la conferencia de prensa. Estaba ahí, atorada, áspera, con esas llagas de amargura.

"Y le doy gracias al de arriba por permitirme aguantar tantas cosas acá (en México)", dijo Osorio en una de sus últimas respuestas.

Alguna vez, hablando de la soledad del técnico, Mario Lobo Zagallo explicaba que ese ermitaño abandonado entre las multitudes del vestuario y de la tribuna, en ese lapso de 90 minutos, es el hombre más solo del mundo. La orfandad de la guerra.

Tal vez, en esa frase, Osorio encontró el diagnóstico de su aislamiento en una nación que antes del silbatazo revisaba los horarios de los vuelos a Medellín.

No hay paraíso sin calvario. No se resucita sin ser crucificado. Las semanas previas habían sido inclementes, razonablemente entendible, con el escenario de la selección mexicana.

Un gol en 270 minutos y con triste futbol en los últimos tres encuentros, sin olvidar la versión "Sodoma y Gomorra" que los jugadores eligieron como despedida antes de la batalla. "César (Alemania), los que van a morir te saludan".

El sábado después de la conferencia de prensa, en breve diálogo confidencial con Osorio, hablábamos del "secreto del juego", ese ingrediente poderoso que le devuelve al futbolista la pureza del juego.

Todo indica que en esas 24 horas entre la cita con los medios y el juego con Alemania, los jugadores mexicanos encontraron eso, la esencia, "el secreto del juego", o como también mencionó el entrenador, "la capacidad de jugar el juego".

El cambio fue evidente. El rompecabezas quedó completo. ¿Cómo llega la sacudida? Osorio insinuaba el sábado la urgencia de que cada jugador recurriera a la introspección, esa habilidad para hurgar en sí mismo y definir compromisos y la forma de comprometerse con ellos.

México, insisto, completó el rompecabezas. Ante Alemania, en el Luzhniki, con el arrullo de la mayoría de los 73,011 aficionados, el Tri consumó esa fascinante mezcla de testosterona, gallardía, voluntad... y buen futbol.

En la conferencia de prensa, Osorio pudo vestirse de frac y bombín. No lo hizo. Directamente aclaró al reportero, "Señor Ramos, usted sabe que nunca le quitaré el crédito a los futbolistas. Este triunfo es de ellos", explicó, al recordar, además, que en los momentos de recientes crisis fue claro, "Traté de quitarle presión al jugador, le hice entender que de lo malo yo era el responsable".

Ciertamente, en esa frase, Osorio ejerció su derecho a la catarsis. La emancipación de sus represiones. El derecho le asiste. Pero él lo sabía. Debe recordar el diálogo, "Profe, no sabe dónde se metió. Los mexicanos estamos hechos de una sustancia distinta".

Hoy, el 1-0 sobre Alemania lo convierte en un militante de su propia euforia, pero no lo rescata del páramo del ermitaño de cada 90 minutos.

"Y le doy gracias al de arriba por permitirme aguantar tantas cosas acá".

Y lo que falta.

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MOSCÚ -- Cuando México aún no recorre su vía crucis en el Mundial Rusia 2018, ya cabalgan los advenedizos, como hilanderas de alucinaciones, para el Mundial 2026.

Aún zumbaban los botones de las votaciones para determinar la sede del Mundial 2026, y ya Jorge Campos y Decio de María hablaban "de la oportunidad inmejorable de que México sea campeón del mundo". Examen urgente de alcoholemia... por lo menos para el segundo.

Hoy, en tiempos de chapuzas, incoherencias, ilegalidades deportivas, y sus apóstoles oscuros de la corrupción manejando al futbol mexicano, es una burla a la afición, es una calumnia a las neuronas de los aficionados, vociferar semejantes opiniones.

Hoy, en tiempos del fomento a la multipropiedad, de la esclavitud reinventada del futbolista mexicano, del emporio de promotores con trueques clandestinos, y con clubes que carecen de proyectos deportivos serios, hoy, sí, hoy, es deplorable venir a buscar incautos con semejantes vaticinios.

Hoy, en tiempos en que los futbolistas exitosos en selecciones juveniles van directo a las filas del desempleo, porque futbolistas extranjeros de nivel barriada, llegan a usurparles el puesto como parte de la impunidad entre los hampones directivos y promotores, ¿se puede engatusar a alguien así?

El siseo de las serpientes quiere parecerse a los cantos de sirenas. Y los dos conducen a la tragedia.

Hoy, en tiempos en que Decio de María se va de la FMF dejando la herencia más negra, después de los cachirules de Rafael del Castillo, y que todo indica que las mismas práctica suicidas se continuarán ejerciendo en el Castillo de la Pureza, quién puede vender espejistos.

La llegada de Yon de Luisa es una incógnita. Él cree saber de futbol. Él se cree preparado para hacer las cosas mejor que sus antecesores. La diferencia es que él ha tratado de amamantarse de tutores accidentales o preconcebidos.

Pero, además, Yon de Luisa ha sido adoctrinado en las artes de la manipulación y la confrontación, bajo maestros que ejercen el exquisito arte de mandar sin gobernar, y eso no se aprende en las canchas, sino entre lobos, para enseñarse a aullar... y a morder.

Prueba de ello, se sabe ya hoy, es que en aquella comparecencia de los ilusos que respaldaban el golpe contra Juan Carlos Osorio, encabezada la rebelión por el Grupo Pachuca, quien decidió cómo confrontarla y desarmarla fue Yon de Luisa. Emilio Azcárraga Jean fue puntual: "Encárgate".

Y De Luisa aniquiló la revolución, con todo y sus Adelitas, al explicarle: "Los escuchas, aceptas sus argumentos, y les dices que lo vas a estudiar, y que un día de estos los avisan".

De Luisa ganó la batalla sin disparar ni un suspiro. Los revoltosos, con todo y lo prudente, veraz y contundente de sus argumentos, estaban derrotados: habían sido masacrados con el arma letal de la indiferencia.

Y después, el nuevo mandamás del futbol mexicano hizo la recomendación de un trabajo periodístico, puntualmente irrefutable, documentado de los haberes y deberes de Pachuca y León.

En manos así, con escenarios así, pueden Jorge Campos y Decio de María salir a vaticinar con el tarot y la imprudencia en las manos que México puede ser campeón del mundo en 2026.

Ahora, si Yon de Luisa quiere cambiar la historia, tiene los recursos, pero sobre todo, el respaldo, la inmunidad diplomática de su padrino Azcárraga Jean para poder hacer y deshacer, para poder reconstruir el futbol mexicano, más allá, algo que ya le habíamos comentado: los muertos empiezan a salir de sus tumbas, porque el grupo de oposición reculó para fortalecerse no para rendirse.

Como sea, en ese escenario dividido, confrontado, así como no parece correcta la propuesta de anarquía, tampoco es correcto el fortalecimiento de la dictadura.

Por eso, usando expresiones del mismo Jorge Campos, le damos la receta a él y a Decio, ante estas pretensiones de promesas para el 2026, "su lechita y a dormir".

Digámoslo así: una vaca estéril, de ubres áridas, pretende vender leche para el Mundial 2026.

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Miguel Herrera lo confesó cuando lo convirtió en el mil usos del América en la primera etapa del Piojo en El Nido: "No es el mejor futbolista que tengo, pero es el jugador más completo que tengo".

Y Raúl Jiménez no lo ha decepcionado. Su traslado de un futbol competitivo para saltar a una Liga mucho más exigente, como la Premier, con la Cenicienta de ocasión, el Wolverhammpton, se convierte en la magnífica oportunidad de madurar.

Viñeta Rafa Ramos

No ha sido fácil para Jiménez. Miguel Herrera lo convirtió en un todo terreno, pero en el resto de sus equipos lo han querido ver como un centro delantero estrictamente.

Alguna vez se tocó el tema con él. Jugando para el América y la selección, bajo la gestión de Miguel Herrera en ambos casos, Raúl Jiménez explicaba la afanosa asignación de ser un jugador de pujanza en ambas áreas.

Y para eso, había que estar consciente de dos riquezas: concentración y resistencia. Y, como lo dijo, había que correr y recorrer, "un chingo de kilómetros".

"Es cierto que tengo que hacer funciones diferentes que sólo estar en el área o ayudar al ataque. Miguel quiere que sea un jugador más completo, más útil. Sí, corro mucho en cada partido, no sé cuántos kilómetros, pero sé que son un chingo de kilómetros, ja, ja, ja, ja", explicaba.

"Lo interesante con lo que quiere (El Piojo) es que no se trata de correr detrás de la pelota, sino de estar concentrado en los recorridos que me pide. A veces son sobre un jugador o a veces sobre una labor específica, pero en este América hay que correr un chingo... no sólo yo, todos", agregó Jiménez en la charla con este reportero.

Además de su letal efectividad para cobrar penaltis en cualquier escenario, Raúl Jiménez ha debido adaptarse a diferentes exigencias de diferentes entrenadores, bajo perfiles de diferentes equipos, pero ahora en la Liga Premier le espera una nueva experiencia.

Con un físico que ha fortalecido, pero que evidentemente aún no ha aprendido a usarlo a plenitud, su llegada a un equipo con la exigencia de supervivencia, todo indica que con Wolverhampton tendrá la oportunidad de tener consistencia.

La Premier es determinante en ciertas enseñanzas, especialmente por esa mezcla demencialmente fascinante del futbol físico, vertiginoso y técnico.

Curiosamente, sin contar con la habilidad estrambótica de Javier Hernández -tal vez su mejor compañero en la selección mexicana--, ni con esa lectura de cazador del ex chiva, Raúl Jiménez lo supera en la capacidad técnica y en recursos colectivos para manejo de pelota.

Seguramente por esa afinidad, ya el mismo Chicharito debe haber orientado, y hasta advertido, al igual que Miguel Layún, de esa implacable lucha muscular y competitiva que le espera en las áreas.

Por lo pronto, ya sabe que tiene su propia doctrina. "Hay que correr un chingo, siempre", que es una doctrina ineludible para ser asiduo cada siete días a la cancha.

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MOSCÚ -- El Mundial 2026 es de Norteamérica. De manera arrolladora: 134 a 65. La oligarquía ejerce el poder con la falsa túnica de la democracia. Alguna basura habrá en los rincones que Loretta Lynch, su pudiera, si volviera, podría olisquear.

De cara a organizar su tercer mundial, esta vez como chambelán, más que como protagonista, México, reitera que está listo, y claro, desde aquella famosa frase de Rafael del Castillo, cuando Colombia renuncia al Mundial de 1986 y Guillermo Cañedo se ofrece al rescate.

"Con una brocha y un bote de pintura estamos listos para el Mundial", dijo el infausto doctor en Derecho que hizo el movimiento más chueco, el de los cachirules.

Un Mundial 2026 con muchos desafíos. Con una urgente introspección y con una demandante autocrítica. En ese afán de hermandad incestuosa y casi noviazgo entre Estados Unidos, Canadá y México, la realidad es distinta.

1.- EEUU deberá revisar su política exterior. Especialmente su política migratoria. El Comité Tripartita asegura que habrá un tránsito libre migratoriamente entre las tres naciones. ¿Alguien lo cree?

2.- En estos momentos los acuerdos comerciales entre los tres países mantienen una aparente calma con un trasfondo de tirantez, que difícilmente podrá aplacar las festiva, lúdica e intrascendente fiesta del futbol para la actual administración del protagonista estadounidense.

3.- Mientras Canadá rebosa de un escenario menos conflictivo, aparatoso y polémica, EEUU deberá proceder de manera drásticamente distinta para que la fiesta del futbol no se vea gangrenada por decisiones elitistas, clasistas y segregacionistas.

4.- México tiene un catálogo más amplio de preocupaciones. Si bien dispone de los estadios que cumplen los requerimientos de FIFA, llegará el momento de confrontar las erupciones que inquietan a la nación, especialmente de cara un proceso electoral, en el cual el pueblo entero se debate entre la tibieza, la torpeza o la demencia, que le ofrecen la misérrima alternancia en el poder.

5.- El éxito financiero está garantizado, al menos en Canadá y EEUU, que pretenden colocar los boletos entre los 75 y los 250 dólares en sus estadios más importantes, y queda claro que semejante cotización contrasta con el poder adquisitivo de México.

6.- Por otro lado, viene un proceso de cuatro años de bendiciones futbolísticas para las tres naciones, si son inteligentes sus funcionarios. Todos los países querrán jugar en las posibles sedes mundialistas y los tres, Canadá, EEUU y México serán las novias de todos los bodorrios eb esos cuatro años precios a la fiesta de FIFA.

7.- Ciertamente México tendrá una bendición especial: será el primer país en el mundo que juega de local en dos territorios distintos. Los cerca de 40 millones de mexicanos que estarán como migrantes en EEUU, para entonces, garantizan que el Tri jugará en casa.

8.- Hasta el momento, y lo saben Canadá y México, la inauguración y la Final serán en EEUU, aunque cada nación por separado podrá hacer su propia jornada inaugural.

9.- El discurso facilista, demagogo e hipócrita de la hermandad de las tres naciones, se ve contradicho, evidentemente, insisto, por los conflictos de orden político, migratorio, financiero que se viven actualmente, pero claramente desde el aspecto humano la fastuosa y más importante fiesta deportiva del mundo deberá ser un éxito.

10.- Y falta la gran respuesta, porque no hay una decisión final: ¿será con 48 equipos el Mundial de 2026? Ya no importará la calidad de la competencia, ni el nivel de competitividad, porque se parte de un principio fariseo: mientras más feligreses, más limosnas en los cepos.

11.- ¿Es la gran oportunidad de EEUU y México de acceder a un protagonismo futbolístico en un Mundial? Deberán empezar a trabajar como no lo han hecho, con inteligencia. Que Sunil Gulati, tras ese poder en las penumbras, no vuelva a cometer la torpeza de buscar a Klinsmann, y que México... bueno, que la federación mexicana deje de ser tan de Azcárraga Jean.

Y si hoy el Tri tiene 30 patrocinadores al sumar los de EEUU y México, se imaginan la fiebre financiera que llegará después de este Mundial.

Entre los organismos no gubernamentales y de ayuda internacional, México es aún, y seguirá siendo después del 2026, parte del Tercer Mundo, pero es el primero en organizar un tercer mundial. La incongruencia.

Panem et circenses. Pan y circo. Y si escasea el pan, que abunde el circo.

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MOSCÚ -- Matías Almeyda se despidió de su Rebaño con un sadismo extremo e innecesario: "Espero algún día tener el dinero para comprar a Chivas", y seguramente la abnegada y sufrida afición rojiblanca dejó escapar una lágrima.

Rudeza innecesaria del argentino. La arquitecta del caos de Chivas, Angélica Fuentes, alguna vez dijo que el equipo del que se quiso apropiar y casi lo logra, "vale 900 millones de dólares".

Ido Almeyda, Chivas queda en el desamparo. Jorge Vergara está siendo acosado y acusado. Una enfermedad despiadada lo exprime, y los fiscales del fisco quieren terminar de chuparle la poca sangre financiera que le dejó la nada angelical Angélica.

Paco Gabriel de Anda se mudó de aparador, y Amaury Vergara, cuyo único cometido era hacer funcionar a ChivasTV, tiene menos alcance que la señal de transmisiones de su proyecto televisivo.

Demasiadas hienas ante la presa en desgracia. Encima, la familia de Angélica, con un poder siniestramente peligroso para Vergara, prepara la enésima embestida en otros frentes, además de promover la guerra fiscal contra el propietario del Guadalajara.

Ciertamente, vale aclararlo, Vergara estará de vuelta en julio. Obviamente no ha estado contemplando la debacle de su emporio. No piensa vender a Chivas, sino en un año resucitarlo. ¿Y la afición?

Un contraste es evidente: Matías Almeyda debe ser el entrenador que mayor veneración ha provocado en la afición de Chivas, y curiosamente, se va, para convertir la crisis del equipo en la peor de toda su historia.

Porque hoy Chivas vive su peor bancarrota absoluta: deportiva, moral, espiritual, financiera y futbolística.

Hoy, todavía, médicos, asesores de finanzas, y hasta guías espirituales rodean a Jorge Vergara quien pretende regresar a rescatar el imperio, obvio, primero el de OmniLife y después el de Chivas.

La abolición del descenso, entrampada, amañada y chapucera que contempla la Liga MX da un tiempo de gracia a Chivas. Y Vergara sabe que para vender al Guadalajara en más de lo que alguna vez lo cotizó su ex esposa, necesita fortalecerlo.

Hoy, lo único y estrictamente valioso de Chivas es su nombre, que es la cicatriz indeleble y pasional para 30 millones de mexicanos. Ningún jugador despierta codicia en el futbol mexicano, acaso Orbelín Pineda.

¿Pudo hacer más Almeyda? La lealtad no debe confundirse con solidaridad suicida. El argentino sabe que la selección le pertenece, y que se vienen seis meses de terapia penosa para el Guadalajara.

Más allá de confesar haber prestado dinero a la institución para que hiciera pagos a jugadores, queda claro que Almeyda no puede convertirse en alma de la caridad ni puede esclavizarse por agradecimiento.

La tragedia comienza en la elección del entrenador. Tres técnicos ya sondeados, rehuyeron. No sólo a la incertidumbre que rodea al Guadalajara, sino porque más allá del páramo futbolístico

del equipo, especialmente al irse Rodolfo Pizarro, no quieren verse bajo el veleidoso mando del que Ricardo Peláez bautizó como el Pelagatos 2.0 (AKA José Luis Higuera).

Sin director deportivo, con su hijo de poco impacto como negociador ante posibles entrenadores, los jugadores deben sentir todos los efectos del abandono. Dedicados al trabajo físico exclusivamente, pasaron de los lujos innecesarios en Cancún, a la austeridad de Mazamitla.

Por eso la incertidumbre debe ser agobiante. Un preparador físico que está expuesto a que el nuevo entrenador llegue con su propio equipo, y un grupo de jugadores mañosos que también cuestionan la autoridad vigente y efímera de su comandante de emergencia.

Bajo ese escenario, queda claro que mientras más se demore el regreso del patriarca rojiblanco, mayores serán los males y más frágil el entorno para, insisto, demasiadas hienas voraces al acecho.

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MOSCÚ -- México ya se refugió en su búnker. Tufo a azufre lo acompaña. El escándalo lo escolta tenazmente, y debajo de esa costra aparecen malos resultados, y la jaqueca que dejó Dinamarca.

La hégira de Héctor Herrera, el mea culpa de Juan Carlos Osorio, y el "sí y qué" de Andrés Guardado, contrastan con el "no lo hicimos, pero ya no lo volveremos a hacer" de Javier Hernández, entre los desencuentros de contradicciones y disparates de esta selección mexicana.

Viñeta Rafa Ramos

El cambio de aires es una bendición para el Tri. Lejos queda la casona del pecado en Las Lomas y también la tristona experiencia ante Copenhague, en una desesperada maniobra de terapia intensiva para desazolvar esas cabecitas llenas de contrición, fotos, videos, memes y redes sociales.

Concentrarse en Alemania, en esa especie de cuarentena emocional y mediática, ahora la selección mexicana tiene el paraíso del Dynamo de Moscú como retiro espiritual para poner en paz las conciencias y en guerra sus urgencias de trabajo para ser competitivo.

Aunque se ha convertido en la retahíla habitual de Juan Carlos Osorio, "detectar deficiencias y ponerle soluciones con el trabajo diario", es el momento de que las crudas reflexiones de los últimos encuentros, encuentren repercusión genuina en los entrenamientos, y especialmente, ante Alemania.

Queda claro que a partir de este martes, empiezan a trabajarse horas extras al interior del Tri. La cita fatal conocida el primero de diciembre, está ya a sólo unos días: Alemania, de cuerpo entero.

Es momento de que en cancha, los curanderos con la libreta en apuntes bicolor reajusten todos esos movimientos que Osorio lamenta que no se realizan y que por otro lado, según Guillermo Ochoa, son deficiencias intencionadas para "no mostrarle las armas al enemigo".

Afuera de ella, la asignación no es menos descomunal. Hay que hurgar en las cabecitas lastimadas y reparar el daño hecho por lo que parece Sodoma y Gomorra para unos, y una kermesse de santo patrono para otros.

Será determinante el liderazgo, ese mismo que ya reconoció no tiene en su poder Osorio, y que en lo personal aumento las dudas respecto a la eficiencia y efectividad de Imanol Ibarrondo, y que estaría delegada estrictamente a que Rafa Márquez compruebe el ejercicio de poder en el vestuario, un privilegio ganado con el esfuerzo de una carrera con una pentacapitanía en copas del mundo.

Determinante es sin duda el solucionar los problemas de creación de futbol. Sus mejores momentos son creaciones personales, explosiones individuales, especialmente de Chucky Lozano y Tecatito Corona, a los cuales además, es evidente, Osorio parece reacio a reclutarlos simultáneamente para diversificar el poderío ofensivo.

Getty Images En Rusia, a Rafa Márquez le aguarda más trabajo afuera, que adentro de la cancha.

Sin embargo, insistimos, en una generación de futbolistas marcada por profundas cicatrices, por fracasos recurrentes, por decepciones cíclicas, necesariamente deberá haber encontrado el milagroso maná que los cure con la resignación entre tantas afrentas acumuladas.

Si han aprendido la penitencia sublime de los pecados y los tropezones, hoy la selección mexicana asume perfectamente el escenario desafiante que se le presenta.

Ojo: si en el vestidor hay las palabras adecuados, la sacudida correcta, es muy probable que veamos la mejor versión de estos jugadores mexicanos y no necesariamente la mejor versión de Juan Carlos Osorio, caso concreto, lo que ocurrió en Columbus ante Estados Unidos.

Los futbolistas necesitan el mapa de Osorio, porque es mejor una ruta de futbol que salir a ciegas.

Pero necesitan que una voz, que el mismo técnico sabe que no tiene, desentierre el hacha de guerra en nombre de un equipo que ya sólo busca paz mediática.

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